
Cuenta Miguel Jara en su blog la terrorífica situación en los hospitales de Gaza por la invasión israelí.
Mientras escribo esta entrada, la agencia Reuters informa de que la mayoría de las decenas de muertes reportadas por los hospitales locales en los últimos días son de civiles y que la cifra total de palestinos muertos desde el 27 de diciembre podría estar cerca de los 700, mientras que la Cruz Roja Internacional habla de una crisis humanitaria total en la Franja. En esta pasada noche, noche de ilusiones y sueños infantiles a lomos de camellos, los niños palestinos han pasado la más aterradora de todas ellas, según informa el mismo organismo internacional.
El presidente del Gobierno español ya "ha exigido el alto el fuego inmediato" y ha condenado las "reacciones absolutamente desproporcionadas y contrarias al derecho internacional humanitario" por parte del Ejecutivo israelí a los ataques con cohetes por parte de Hamás, al tiempo que ha rechazado enérgicamente las "conductas irresponsables y provocadoras de ruptura de la tregua" por parte de Hamás. Pero de nada le valen las palabras a Israel, que sigue desoyendo las llamadas internacionales para que cese la matanza y continúa, en cambio, incrementando su violencia.
Las palabras no sirven para proteger a una población indefensa. Ya es hora de pasar a la acción: Gaza no puede esperar.