
El foie gras, palabra que viene de lo que en francés sería "hígado gordo", se produce industrialmente mediante prácticas inhumanas de gran crueldad. Con sólo unos meses, los patos son confinados en salas oscuras y son forzados a ingerir enormes cantidades de alimentos varias veces al día. La manera de hacerlo es sujetando al animal, abriéndole el pico, metiéndole un tubo metálico que le llega hasta el estómago por donde se vierte una cantidad de papilla con maiz y grasas equivalente a la cuarta o la tercera parte del peso del propio animal. Varias veces al día, todos los días, sin poder escapar de ese engorde brutal, hasta que el animal adquiere una obesidad tal que su hígado es 10 veces mayor que el de un pato en libertad. A medida que el hígado va creciendo, va comprimiendo los otros órganos del animal, causándole dificultad respiratoria.

Pero ese no es el único sufrimiento para el animal. Sus patas se vuelven incapaces de soportar su peso y se deforman; el hígado ya no puede ejercer su función de limpiar la sangre de toxinas y estas se acumulan en otos órganos haciendo que el animal se sienta mal de distintas maneras, e incluso pudiendo dañar el cerebro. Con mucha frecuencia, los patos confinados en esas granjas tienen laceradas la tráquea y el esófago por las heridas que les causa la introducción forzada del tubo metálico con el que los alimentan. Se les niega el agua para que puedan bañarse y mantener el plumaje en condiciones saludables, y las plumas, llenas de incrustaciones de suciedad, se enroscan y forman el conocido como "cuello húmedo", un amasijo de pluma, suciedad y grasa. Poco después de nacer, se les corta el pico para evitar que se picoteen entre sí al estar confinados en espacios tan pequeños, pero al cortarles el pico, también se corta tejido con multitud de terminaciones nerviosas, que les provoca dolor crónico para el resto de sus vidas.
Aquí tienes un vídeo realizado por activistas, que muestra la crueldad de esta industria (aviso: tiene imágenes crudas, puede herir su sensibilidad)
Sé un consumidor ético. Nunca comas foie gras.

¿Quieres firmar el manifiesto contra esta vergüenza para la humanidad?
Como ciudadanos de un país civilizado, y reconociendo que la producción de foie gras se basa en el absoluto desprecio de los intereses del animal utilizado para producirlo:
- Pedimos a quienes practican la alimentación forzada con ocas y patos que abandonen esta práctica abusiva. El hecho de que no pretendan ser crueles con los animales no reduce el sufrimiento que les provocan.
- Pedimos a quienes sacan beneficio del foie gras, sin ningún tipo de consideración ética, que cesen de participar en este desagradable negocio.
- Pedimos a las autoridades científicas y veterinarias que están realmente motivadas por el bienestar animal que tengan el coraje, a pesar de la presión política y económica, de denunciar los métodos de producción del foie gras por lo que son.
- Pedimos a nuestros jueces que recuerden que existen leyes que limitan el sufrimiento que puede infligirse a un ser vivo, y que en consecuencia la producción del foie gras es ilegal.
- Pedimos a nuestros políticos que elaboren leyes que prohíban en Europa, para siempre, esta práctica arcaica.
Como consumidores determinados a que la ética también esté presente en nuestra mesa, y conscientes de que este sufrimiento existe por la única razón de complacer nuestro sentido del gusto, nos negamos a comprar o consumir estos hígados enfermos de animales torturados.
Fuente:Farmsanctuary.org
Más información:
Fundación Altarriba
Stop Savage
Stop Force Feeding